Compartimos con ustedes los extractos de las palabras que dirigieron a los presentes la Arq. Nadin Hakas (Presidenta del Keren Kayemet Leisrael) y la Maestra Vilma García (Directora de la Escuela Pública Nº359, «Ana Vinocur»).Maestra Vilma García»Todos sabemos que ella (Ana Vinocur) fue una sobreviviente del Holocausto del pueblo judío, pero su valor como persona, la enseñanza que nos deja, es su amor a la vida y su lucha por mantener la paz y los buenos vínculos entre los diferentes pueblos y las diferentes formas de vivir de las personas.»»Su acción (de Ana Vinocur) en pro del entendimiento entre los pueblos la desarrolló fundamentalmente con niños y jóvenes, contando, sin rencores, su experiencia, para que nunca más vuelva a repetirse.»»Cuando hablamos de paz, no podernos dejar de lado el respeto, el respeto por el diferente, por el que piensa y siente distinto de nosotros y consecuentemente la solidaridad, valor fundamental en una sociedad democrática. “La solidaridad, que es horizontal e implica respeto,” como dice Galeano.»»Justamente hoy asistimos a un ejemplo de solidaridad: varias instituciones que aúnan esfuerzos para apoyar a la escuela ANA VINOCUR y que junto al trabajo de muchos padres que trabajan en Comisión de Fomento, otros que han acondicionado salones , o que realizan otras actividades, hacen que esta escuela mejore día a día, en aspectos materiales y educativos. Escuela, que debe ser un referente en cuanto a la enseñanza de formas de vivir en paz, de cooperar, y amar al ser humano y respetar su entorno. Nada mejor, para homenajear a Ana que este ejemplo de esfuerzo mancomunado. «Arq. Nadin Hakas»En Israel existen cuatro bosques plantados por KKL en nombre de Uruguay; los Bosques Rep. Oriental del Uruguay y José G. Artigas, ambos en las afueras de Jerusalem, se plantaron a fines de la década del ´60 y principios de los ´70; los Bosques Juana de Ibarbourou en la Galilea, y de a Amistad Uruguay-Israel próximo a Jerusalem, fueron inaugurados respectivamente por los presidentes Lacalle y Sanguinetti. Todo esto habla de la larga y profunda amistad entre ambos pueblos.»»…Ana transcurrió su adolescencia no como sería normal, estudiando, discutiendo con sus padres, tal vez conociendo por primera vez el amor, sino separada brutalmente de todos sus seres queridos, sufriendo malos tratos extremos, hambre, frío, en los campos de concentración. Por eso es admirable que, llegada a Uruguay después de la Guerra, Ana dedicara su vida a dar a conocer lo sucedido.»»..el color de la esperanza es el verde, y además, en la tradición judía el árbol simboliza la vida del hombre, que debe tener fuertes raíces para nutrirse de su historia y tradiciones, pero elevarse hacia el cielo para dar sus mejores frutos.»
Plantando árboles en la Escuela Pública Nº359, «Ana Vinocur»
31/Oct/2012
Comité Central Israelita del Uruguay